Marruecos y España. Una historia común.

Marraquech (Marruecos).Teatro Real.
Enero–marzo, 2005.
Piezas expuestas: 45

Tánger (Marruecos). Sala de exposiciones del Instituto Cervantes.
Mayo–junio, 2005.
Piezas expuestas: 35.

La muestra, organizada conjuntamente con SEACEX (Sociedad Estatal de Acción Cultural Exterior), fue inaugurada por SS.MM. los Reyes de España, el Rey de Marruecos y la ministra de Cultura de España Carmen Calvo.
Marruecos y España… ¿Podemos describirlos sin hacer referencia continuamente a lo que en otro tiempo los antiguos denominaron “las dos Orillas”, al-Adwatayn En ambas partes del Estrecho, los caminos se alternaban y se cruzaban, tejiendo inefables lazos entre los hombres. De estos múltiples contactos, lo más esencial ha sobrevivido a los choques de la historia: un fondo cultural y artístico común, un arte específico de vivir.

Gran número de ciudades de la Península Ibérica deben a este período buena parte de su configuración y monumentos, cuando no su origen. El Califato Omeya, los Reinos de Taifas, los Nazaríes y las dinastías Magrebíes Almorávides, Almohades y Meriníes influyeron en la historia de la Península tanto como los Reinos Cristianos de aquella época. La exposición ‘España y Marruecos, una historia común’ que ahora se presenta en el Teatro Real de Marrakech, supone un acercamiento a la historia y aportaciones artísticas de estas dinastías que escribieron el devenir de al-Andalus y de la Península Ibérica.

Al-Andalus en la orilla septentrional y el Magreb en la meridional formaron parte de un territorio unido por el Estrecho de Gibraltar. Las corrientes humanas, artísticas y comerciales se dirigían unas veces desde el norte hacia el sur; otras en dirección contraria en una interacción cultural que configura un universo complementario de Oriente. En aquella época se logró forjar una cultura andalusí-magrebí que, cuando al-Andalus desapareció con la caída del sultanato nazarí de Granada en 1492, se perpetuó en Fez, Chauen, Tetuán o Rabat hasta nuestros días.
Esta exposición tiene como objetivo dar testimonio, una vez más, de esta historia común. Esperamos que esta iniciativa pueda ser fuente de inspiración y sirva para estrechar nuestros lazos y fomentar la solidaridad presente y futura.

Contenidos expositivos

Una treintena de piezas museísticas, mapas, paneles, fotografías y demás elementos expositivos acercan al visitante a este mismo espacio geopolítico ilustrado por personajes como el geógrafo al-Idrisi (Ceuta, 493 H/1100); el segundo de los califas almohades, Abu Yaqub Yusuf; el filósofo de al-Andalus por excelencia, Averroes; el historiador, sociólogo, filósofo y una de las personalidades más importantes de la cultura árabo-musulmana, Ibn Jaldún, o Juan León el Africano, testigo excepcional de su tiempo, viajero infatigable, aventurero y diplomático que escribió la Descripción General del África.

Los contenidos se distribuyen en diferentes salas bajo los títulos: ‘Preludio’ que supone una introducción a la muestra; ‘Nuestra historia comienza aquí (a partir S. VIII)’ que introduce al visitante en la época y aportaciones de los omeyas, idrisíes y reinos de taifas; ‘Almorávides y almohades: un mismo espacio geopolítico (siglos XI-XIII)’ que ilustra sobre la dinastía de los almorávides, fundadora de la ciudad de Marrakech en el año 462 H/1070, y de los almohades que, procedentes del Magreb, embellecieron Rabat y dejaron construcciones como la Kutubiyya, la Giralda, la Torre Hassan y la Torre del Oro; ‘Merínies y nazaríes: reflejo de una misma cultura (siglos XIII-XV)’, sala que se acerca a la dinastía nazarí cuyo más relevante testimonio arquitectónico y artístico es el conjunto monumental de la Alhambra y Generalife, y la dinastía meriní, que mantuvo intensas relaciones con el reino nazarí de Granada. Aquí puede contemplarse el aire de familia que reconocemos en las dos orillas, esa especie de “espíritu del lugar” que se debe, en gran parte, a la sutil belleza que rezuma el arte hispano-magrebí, en sus construcciones, sus medersas y sus medinas. Basta con contemplar y admirar la delicada belleza de la medersa Bu Inania en Fez o la medersa Ben Yusuf en Marrakech.
La sala sobre ‘El intercambio del saber’ explica las intensas relaciones humanas, culturales y artísticas entre las dos orillas en esta época; ‘Un territorio sin fronteras (siglos XI-XV)’ acerca a diferentes personajes relevantes de al-Andalus y el Magreb que vivieron en ambos espacios como al-Idrisi, Hafsa al-Rakuniyya, Maymún al-Jattabi, Ibn Jaldún, Averroes y Abu Yaqub Yusuf; ‘Un mismo espacio de vida’, donde a través de diversas imágenes y piezas se aprecian los paralelismos en la arquitectura de al-Andalus y el Magreb; ‘Allende las fronteras: el mudéjar’ aproxima a la pervivencia del arte musulmán en los territorios americanos a través de estas manifestaciones y ‘Hacia nuevos horizontes’ narra los periplos de personajes históricos como León el Africano.
Todo el discurso expositivo se encuentra en castellano y árabe, al igual que el catálogo editado con motivo de la muestra.

Entre las piezas expuestas destacan: Un panel de una antigua puerta adornado con bella decoración geométrica procedente de Fez (siglos XIV-XV) que destaca por su similitud con algunas puertas nazaríes de la Alhambra; una gorronera y cimacio (S. XIV) de la Casa del Chapiz (Museo de la Alhambra, Granada); un fragmento de dintel con decoración cúfica (S. XII) del Museo Dar Batha’(Fez); un Tratado de Metafísica de 752 H/1231 autografiado por Ibn Jaldún procedente de la Real Biblioteca de El Escorial (Madrid), así como, un diccionario árabe-español escrito por León el Africano del S. XVI (Real Biblioteca de El Escorial, Madrid).
El visitante podrá admirar la profunda relación y los lazos culturales que, más allá de las diferencias, han unido a nuestros pueblos. También podrá contemplar la belleza, los logros y, en definitiva, un arte y una forma de vida que nos han dejado un profundo legado, un “aire de familia”.
 

 

Relación de Exposiciones